Alexa, ¿cómo está mi corazón?
TECNOLOGÍA
Alexa, ¿cómo está mi corazón?

Los asistentes virtuales como Alexa o Google Home, equipados con altavoces inteligentes y que ofrecen información al usuario y siguen sus instrucciones gracias a un dispositivo que reconoce la voz humana y responde mediante voz sintética, pueden utilizarse para monitorizar la salud cardiovascular a distancia.

“Alexa, ¿tengo un ritmo cardíaco irregular? Por favor, monitoriza mi corazón”. A partir de ahora los asistentes virtuales podrán responder esta pregunta con rapidez y naturalidad.
Esto será así gracias a los últimos desarrollos tecnológicos que permiten utilizar estos dispositivos electrónicos conectados a la Red y a infinidad de recursos informáticos, para monitorizar a las personas con afecciones o riesgo cardiovasculares y conocer su estado al instante y en su propia casa, por medio de sensores y sin necesidad de contacto físico con la persona.
Los ingenieros de la Facultad de Ciencias e Ingeniería Informática Paul G. Allen de la Universidad de Washington impulsan investigaciones punteras en el campo de las ‘apps (programas informáticos) para dispositivos de uso común, enfocadas en monitorizar el estado cardiovascular de los pacientes de forma remota.
MONITORIZACIÓN REMOTA.
Es un test sanguíneo que analiza una sola gota de sangre que el paciente se extrae a si mismo pinchándose un dedo y haciéndola vibrar dentro de un accesorio plástico que se acopla al teléfono inteligente, iniciando un proceso de coagulación que es filmado por la cámara del móvil y analizado por la ‘app’.
Se trata de algunos asistentes virtuales domésticos, como Amazon Echo y Alexa o Google Home, que según la UW pueden ser eficaces para observar y detectar en el hogar ciertos problemas que requieren de atención médica, e incluso para descubrir la existencia de paros cardíacos o vigilar la respiración de los bebés.
PARO CARDÍACO DURANTE EL SUEÑO.
El segundo sistema, desarrollado previamente en la UW, utiliza los altavoces inteligentes para detectar a distancia los signos del posible paro cardíaco de una persona, mientras está durmiendo y sin necesidad de tocarla.
Las personas que experimentan un paro cardíaco dejan repentinamente de respirar o jadean, un desorden que se conoce como respiración agónica. Estos episodios suelen ocurrir en el dormitorio del paciente, donde quizá no haya nadie cerca o que esté despierto para socorrerlo y brindarle atención.
El sistema desarrollado por la UW, y que se puede utilizar mediante un altavoz inteligente, como Google Home o Amazon Alexa, monitoriza de forma continua y pasiva el dormitorio de la persona para detectar el sonido entrecortado que caracteriza a la respiración agónica, hasta una distancia de seis metros.
A continuación el dispositivo pide ayuda, llamando a un número telefónico de emergencia o alertando a una persona cercana para que acuda y le practique de inmediato al afectado una maniobra de Reanimación Cardiopulmonar (RCP), lo cual puede duplicar o triplicar sus posibilidades de supervivencia.
Al igual que la prueba de coagulación de la UW, este sistema también puede utilizarse mediante un teléfono inteligente.

