Día del Amor y la Amistad
¿Por qué se celebra el 14 de febrero y por qué se llama San Valentín?

Según cuenta la leyenda principal, esta efeméride tiene su origen en el Imperio Romano, cuando el emperador Claudio II decidió prohibir los matrimonios entre jóvenes, en parte por su renuncia del cristianismo y, en parte, por considerar que la soltería le procuraría mejores soldados, sin ataduras y más valientes. Sin embargo, lo único que logró fue que la gente se casara clandestinamente, y es en este punto de la historia cuando aparece la figura del sacerdote Valentín.
El clérigo, que pensaba que no había que poner barreras al amor, se encargó de oficiar las ceremonias en secreto. Pero fue descubierto, encarcelado y posteriormente ejecutado el 14 de febrero del año 270. Siglos después, el papa Gelasio I decidió santificar a Valentín y añadir el día de su muerte al calendario litúrgico, instaurando así una festividad universal en torno al amor y al santo que lo personificó.
A partir de la iniciativa de Gelasio I, el 14 de febrero pasó a convertirse en San Valentín y fue celebrado por primera vez en el año 494. La festividad se consideró oficial en la Iglesia católica hasta que esta lo eliminó, en 1969, de su calendario religioso. Sin embargo, el paso del tiempo y el márketing ya la habían transformado en una fiesta popular. Pese a ello, son muchos los países que, como México, prefieren denominarla Día del Amor y la Amistad para festejar por igual todas las relaciones.
Día de la Bandera

La Bandera Nacional surgió y se transformó a la par de los acontecimientos históricos del país. Con la independencia de España, se hizo necesaria la adopción de símbolos que reflejaran las condiciones políticas y las características sociales y culturales de los mexicanos, para sentar las bases de la nación mexicana.
El día de la Bandera mexicana fue establecido el 24 de febrero de 1934, pero no fue sino hasta 1940 cuando se reconoció la fecha oficialmente por el presidente Lázaro Cárdenas del Río. De acuerdo con los antecedentes, en 1821 con la declaración del Plan de Iguala la bandera es diseñada para simbolizar el pacto entre realistas e insurgentes que culminó con la Independencia de México. Los principios que garantizaron este acuerdo fueron “Religión, Independencia, Unión” y se representaron con los tres colores dispuestos en forma diagonal: blanco, verde y rojo.
El presidente Porfirio Díaz el 30 de diciembre de 1880 decretó que el águila se representara de frente con las alas desplegadas, al estilo francés de aquella época. Posteriormente durante la Revolución Mexicana, el en ese entonces presidente Venustiano Carranza, el 20 de septiembre de 1916, estableció que el águila se representara de perfil izquierdo, posada sobre un nopal que brota de una roca rodeada de agua y adornada en la parte de abajo con ramas de encino y laurel. [4]
Posteriores decretos presidenciales hicieron de la Bandera, el Escudo y el Himno Nacional los símbolos patrios oficiales a los que en 1985 fueron agregados coyuntural y simbólicamente la Campana de Dolores y la Constitución de 1917. Y es así que el 24 de febrero de 1984 entró en vigor la nueva Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales, en la que se establece :[5]
ARTÍCULO 1o.- El Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales, son los Símbolos Patrios de los Estados Unidos Mexicanos. La presente Ley es de orden público y regula sus características y difusión, así como el uso del Escudo y de la Bandera, los honores a esta última y la ejecución del Himno.
ARTÍCULO 10.- El 24 de febrero se establece solemnemente como Día de la Bandera. En este día se deberán transmitir programas especiales de radio y televisión destinados a difundir la historia y significación de la Bandera Nacional. En esta fecha, los poderes de los tres órdenes de gobierno realizarán jornadas cívicas en conmemoración, veneración y exaltación de la Bandera Nacional.
Según la Secretaría de Gobernación, la bandera, el escudo y el himno representan los valores y la historia de los pueblos, que sumados a las costumbres y tradiciones crean un sentido de pertenencia y contribuyen a consolidar nuestra identidad.

