Conducir un automóvil puede darte libertad. Sin embargo, también es una de las cosas más riesgosas que se hacen todos los días y son miles las personas que pierden la vida al año en accidentes automovilísticos.
Muchas cosas pueden hacer que conducir sea un riesgo, como el exceso de velocidad, no prestar total atención a la carretera y conducir cansado aumenta las posibilidades de un choque y por supuesto, el consumo de bebidas alcohólicas o drogas.
Afortunadamente, hay cosas que podemos hacer para mantenernos seguros y proteger a otras personas mientras están en el automóvil.
Distracción al volante
Muchas veces hemos visto anuncios que nos recuerdan que debemos mantener la vista en el camino. Con teléfonos celulares y pantallas en todas partes, la distracción al volante se ha convertido en un problema importante.
Los mensajes de texto pueden hacernos apartar la vista de la carretera durante algunos segundos, pero la distracción no se limita a los teléfonos, sino que implica cualquier cosa que distraiga la atención de la conducción. Comer, jugar con la radio y ajustar su sistema de navegación lo distraen de conducir de manera segura.
Adolescentes al volante
El número de choques es más alto entre los jóvenes de 16 a 19 años que en cualquier otro grupo etario.
Esto se debe a que algunas habilidades de conducción mejoran con la experiencia. Los adolescentes también son propensos a distraerse, especialmente cuando están con amigos en el automóvil.
Conductores mayores
Los conductores más jóvenes no son el único grupo con mayor riesgo de choques. A medida que uno envejece, los cambios físicos y mentales pueden hacer que conducir sea más peligroso.
Las enfermedades oculares, como el glaucoma, empeoran naturalmente con la edad. Los adultos mayores también tienen más probabilidades de tener ciertas afecciones oculares que afectan la vista, como cataratas y degeneración macular relacionada con la edad.
Los problemas de visión también pueden afectar su capacidad de ver hacia los costados, es decir, la visión periférica. Esto puede hacer que sea más difícil ver autos en los carriles de los costados.
Los cambios en la capacidad física, como la fuerza y los reflejos, también pueden hacer que conducir sea más peligroso a medida que uno envejece. Sin embargo, envejecer no necesariamente significa que deba dejar de conducir.
Estas son algunas cosas que puede hacer para estar más seguro en las carreteras y caminos:
- Asegúrese de que el vehículo es seguro y funciona correctamente
- Utilice asientos de seguridad para los niños
- Use el cinturón de seguridad
- No conduzca demasiado rápido o agresivamente
- No conduzca si no está en condiciones de hacerlo

