La tradición de los Reyes Magos de Oriente es una de las más antiguas en nuestro país desde tiempos de la colonización española y aún hoy en día muchas familias siguen celebrando esta jornada tan especial donde los niños son, sin duda, los máximos protagonistas.
Cada 6 de enero celebramos en México el llamado Día de Reyes donde Melchor, Gaspar y Baltasar, nombres de estos personajes, visitan el hogar de cientos de familias, en donde los pequeños abren sus ojos al amanecer, muy temprano y corren a abrir los regalos que sus majestades han dejado a los pies del árbol de Navidad, pues días antes, los pequeños han escrito sus cartas con peticiones de regalos por su buen comportamiento durante el año anterior.
Un día festivo de juegos y reuniones en familia donde todo es especial y donde los niños siguen creyendo en la magia de una Navidad que con este día se despide hasta el próximo año.
El día 5 del primer mes de año, los Reyes Magos dejan los regalos mientras los niños duermen, para que el 6 se celebre en familia un día muy especial y donde se reparte la tradicional Rosca de Reyes. Un pan con forma circular y con un agujero en medio, elaborado en base a masa dulce, adornada por frutas secas y que esconde una particular sorpresa: la figura de un niño. El o la afortunada a quien le toque esta figura tendrá que pagar o invitar los tamales el Día de la Candelaria.
